Un clásico infaltable en las mesas argentinas
Épocas de juntadas, de despedidas, de comilonas. Y el clásico infaltable que está en casi todas las reuniones: el pan dulce.
¿Con chocolate o frutos secos? ¿Y las pasas? ¿Agua de azahar o esencias naturales? ¿Masa madre?
Amantes y detractores del pan dulce, que viajó en barco sus miles de kilómetros hasta llegar a la Argentina, que su nacimiento tiene más leyendas que historias, que viene sobreviviendo 500 años, que fue reversionado una y otra vez y que, guste a quien le guste, es parte de las mesas argentinas.
El origen del panettone: una historia de amor y sabor
El nombre original de este panificado es panettone y llegó a la Argentina de la mano de los inmigrantes milaneses.
Existen diversas leyendas acerca de su origen; la más aceptada (o la que más me gusta) cuenta que, a fines del siglo XVI, el joven Ughetto Atellani de Futi se enamoró de la hija de un pastelero milanés.
Como la relación entre el noble y la plebeya no era bien vista por la familia Atellani, el joven se hizo pasar por aprendiz de pastelero bajo el seudónimo de Antonio (Toni), a fin de estar lo más cerca posible de su querida.
Pero además de amor, Ughetto tenía talento, e inventó un pan azucarado, bien subido con frutas abrillantadas y aroma de cítricos. Tanto gustó a los milaneses que acudieron en masa a comprar el “pane di Toni”, y de allí su nombre.
Panettone en Argentina: tradición que se reinventó
El panettone llegó a Argentina con los inmigrantes italianos, quienes comenzaron con una pequeña producción para continuar con sus tradiciones.
León Antonio Marcolla en 1895, cuando tenía catorce años, llegó a Buenos Aires, comenzó a trabajar en la confitería de un pariente y se le ocurrió comenzar a vender el panettone en canastas de mimbre puerta a puerta.
El éxito fue inmediato.
Emprendimientos y lugares recomendados para comprar pan dulce en Córdoba
María Antonieta
Esta clásica pastelería ofrece budines, panes dulces y cajas navideñas. Se encargan con cinco días de anticipación.
- Pan dulce con naranjitas y frutos secos – Chico (300 gr): $1300 / Grande (800 gr): $2700
- Pan dulce con trozos de chocolate – Chico (300 gr): $1100 / Grande (800 gr): $2500
En el nombre del pan
Chico pan ofrece un pan dulce artesanal de frutos secos (nueces, castañas de cajú, almendras y maní) con chips de chocolate.
Tiene cobertura de harina de almendras, frutos secos y más chocolate. Cada uno pesa 500 gr aproximadamente, está hecho con fermentación mixta (levadura y masa madre) y no tiene aditivos ni conservantes.
Precio: $1300
Hojaldre Rayén
Rayén esta vez nos trae tres variedades de pan dulce (cada uno pesa aprox 700/750 gr).
No tienen conservantes ni colorantes, tampoco sabores artificiales. Está elaborado con mucha ralladura de naranja y relleno y decorado con chips de chocolate, avellanas, nueces y almendras.
Lleva mucho tiempo de amasado y doble fermentación en frío para lograr una miga hilada y súper húmeda.
- Clásico: relleno y decorado con frutos secos (nuez, almendra y avellanas), pasas de uva y fruta ($2000)
- Chips: relleno y decorado con chips de chocolate ($2000)
- Mix: relleno y decorado con frutos secos y chips de chocolate ($2000)
También tienen promos navideñas de 2 panes dulces ($3800) o 1 pan dulce + box hojaldre x 6 unidades ($3800).
Camila Weller Pastelería
Esta emprendedora ofrece pan dulce de 1/2 kg en las siguientes opciones:
- Con frutas glaseadas, pasas y frutos secos tostados
- Con chips de chocolate y frutos secos
- Con chips de chocolate
Cada uno cuesta $1800. Se recomienda coordinar con anticipación porque son caserísimos.
Les Oncles Pastelería (Recta Martinolli 8322)
Para esta ocasión, esta pastelería de zona norte ofrece:
- Pan Genovés relleno de naranjas glaseadas caseras y chocolate cobertura semi amargo ($1900, entre 600/700 gr)
- Panettone artesanal relleno de mix frutos secos tostados y chips de chocolate ($1900, entre 600/700 gr)