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Sándwiches de miga: 3 opciones imperdibles

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Siempre hablamos de rutas gastronómicas, pero no podemos dejar afuera la del muy famoso sándwich de miga, tan arraigado en los bares y panaderías de toda la Argentina. En contra lo que se puede pensar, su aparición fue relativamente reciente en la gastronomía local.

Según Fernando Vidal Buzzi, el sándwich de miga estaba circunscripto hace unas cuantas décadas a algunas confiterías tradicionales de Buenos Aires. Sin embargo, el antecedente directo son los tramezzini que se elaboran en el norte de Italia y que la inmigración, como tantas otras recetas, trajo a la Argentina. Este sándwich fue inventado en 1925 en Turín, más precisamente en el Café Mulassano. El término tramezzino fue creación del poeta, dramaturgo y político Gabriele D’Annunzio con el objeto de reemplazar el término en inglés. En Italia, sin embargo el tramezzino es triangular. Además, las combinaciones de ingredientes son diferentes, quizás más sofisticadas. Por ejemplo, de salmón y lechuga, de atún y alcauciles, de lechuga y langostinos, aunque también elaboran la versión “primavera”, similar al nuestro.

¿Cómo se hacen los nuestros?
A la horma de pan de miga (generalmente blanco o negro) se les retira la corteza y se las corta en lonchas muy finitas, con forma rectangular. Se las unta con mayonesa o manteca y se rellenan con jamón cocido, queso, lechuga, tomate y huevo, según cada gusto. También se usa jamón crudo, atún, morrones, palmitos, ananá, aceitunas, pavita y choclo.

Pero más allá de la información sobre su origen e ingredientes habituales, ¿dónde se encuentran algunos de los mejores sándwiches de miga de La Docta?

Elegimos tres favoritos (por suerte cada vez hay más, así que los invito a que comentes/compartan los suyos)

GRAN TIMOTEO
(Chacabuco 371, Nueva Cordoba)

Es una empresa familiar que abrió su pequeño local en la transitada Chacabuco 371 en febrero de 2016. Tiene un mostrador a la vista, aunque desde la vereda está un poco escondido, hay que estar atento a la numeración. Sebastián, su dueño, trabaja con un equipo de cinco personas y, como todo emprendedor, es multitasking: dirige la cocina, atiende al público, prepara los sándwiches, supervisa las entregas. Antes lo ayudaba su padre Timoteo (de allí el nombre del lugar) pero con la pandemia no pudo ir más al local. “Mi padre no está formado en gastronomía, pero es un ejemplo de perseverancia. Yo decidí armar sándwich de miga después de utilizar otros tipos de panes. Fue y sigue siendo un desafío. Esencialmente yo diseño los rellenos, y mi inspiración es utilizar distinta materia prima, combinarla y que conserve su aroma y gusto original. No es sencillo”, nos cuenta.

Aunque en el mostrador no siempre están expuestos en Gran Timoteo preparan aproximadamente 30 variedades de sandwiches, además de tortas de sándwich y sandwiches de pan de viena o pan de sacramento que pueden armarse totalmente personalizados. Utilizan ingredientes frescos, variados y de buena calidad: combinan crema de palta y pollo, jamón cocido con queso y anchoas, pollo con mostaza, peceto, champiñones y salsa criolla, rúcula con crema, entre otras opciones. También tienen el clásico de jamón y queso y varias versiones vegetarianas.

Estratégicamente ubicado en un lugar de paso, cualquier trámite o visita al centro es una buena excusa para probar alguna de sus variedades y volver para probar alguna otra.

MARFER
(Francisco N de Laprida 280, Guemes)

Por su historia y toda su tradición (además de calidad) elegimos también los de Marfer.

Marfer comenzó con la elaboración en 1975, cuando Patricia y Juan decidieron iniciar en su casa con este microemprendimiento de sandwiches artesanales.

Los primeros clientes fueron amigos, cantinas escolares, varios bares y kioscos. Con el paso del tiempo la clientela fue aumentando y con ello el trabajo. Este incremento conllevo a que sus dueños se plantearan la necesidad de buscar un local para alquilar y contratar empleados para ampliar el servicio que brindaban.
Fue así como lograron un local en diagonal a la ex casa de gobierno, en la calle Ituzaingo. Nunca modificaron la calidad de su producto y agregaron nuevos sabores, brindando siempre atención personalizada a los clientes y con un negocio siempre atendido por sus dueños.
Con el crecimiento de su marca comenzaron a analizar la necesidad de comprar un salón propio y encontraron uno en la avenida Vélez Sarsfield pero les quedó pequeño por lo que nuevamente necesitaron adquirir un local más grande (hoy el actual) en la calle Laprida.
La elaboración se lleva a cabo de manera artesanal. Tienen una variedad infinita de sandwiches de miga además de otras opciones como el bagel.

CUIDATE QUERETE
(Perú 131, casi esquina Trejo)

Roman y Melisa son los creadores y dueños de Cuidate Querete, ubicado a media cuadra de la transitada Obispo Trejo.

Estaban sin trabajo y a Román se le ocurrió poner una sandwichería, algo que “sale mucho”. Él se ocupaba de la administración y ella de las recetas y con el tiempo (y mucho trabajo) formaron un equipo con otras cinco personas.

Su carta, además de las 40 variedades de sándwiches de miga, incluye pebetes, baguette, sandwiches de pan de campo o multicereales, tortuguitas, wraps y ensaladas.

El favorito de su público (principalmente estudiantes y oficinistas) es el Cuidate Querete que lleva pollo, queso, lechuga tomate, huevo y salsa caesar.

Podés escuchar la columna que hicimos (con cata incluída) en Notify acá:

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