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Raisu (ライス) significa arroz en japonés y fue el nombre que eligieron los dueños de Nakama para este nuevo emprendimiento ubicado en Ayacucho 325, justo a media cuadra del resto especialista en Ramen.

La puerta de entrada es discreta y al lado un ventanal deja espiar ese mundo interior de impronta nikkei. Un papiro que introduce a la propuesta del lugar: un punto y aparte que rompe aquel ritmo de repetición. Una pausa que da lugar a la serenidad, al silencio, a la calma.  

Siguiendo este insight la decoración incluye lienzo, plantas y piedras. Maderas claras, luz cálida, espacios vacíos. Una cortina que recubre los ventanales para abstraerse de ese otro mundo ruidoso.

Ya metidos en esa atmósfera comenzamos con la experiencia Raisu.

Su carta como la propuesta y como sus sabores es sencilla y equilibrada, umami. Incluye 7 platos y  2 postres, te sirven agua saborizada con pepino o limón, se puede pedir cerveza artesanal o vino por copa. La atención es excelente y desde nuestro sitio, una barra cómoda, se pueden respirar los aromas de esa cocina que funciona calma, sin prisas.

Todos los platos vienen acompañados de ensaladas, sopas y pikles que van cambiando según estación. Vemos pasar varios y eso termina de definir la elección: UDÓN (饂飩) y CHEYUK (제육)

El primero es similar a un ramen: un caldo con fideos caseros gruesos (udón) en caldo dashi de soja, langostinos rebozados en panko, hongo, verdeo, nori, huevo escalfado. 

El udon es un fideo grueso, de color blanco y textura algo pegajosa elaborado con harina de trigo y agua. Se cree que su origen puede ser chino, pero el japonés ha hecho de este alimento una de sus señas de identidad. Hasta el periodo Edo, el udon era una comida monacal, que tomaban habitualmente los monjes budistas.

El caldo Dashi (出汁, ダシ) es el nombre de un caldo de pescado muy utilizado en la cocina japonesa. Uno de los puntos de partida para platos con fideos así como en la elaboración de la popular sopa de miso japonesa.

El segundo, CHEYUK, es  un salteado de carne de cerdo marinado en salsa de aji coreano (gochugaru), con verduras, huevo escalfado, brotes, servido con arroz. 

De postre, algo similar a nuestro cheesecake: dojima roll japonés, anko casero, crema y frutas. Una masa suave y aireada con crema liviana, acompañada con frutos rojos.

Adrian e Isabel son los creadores de Nakama Ramen Corner y ahora de Raisu. Adrian es nikkei (abuelos japoneses) e Isa es hija de coreanos. Desde su casa siempre hubo mezclas de comidas, tanto japonesas, coreanas y argentinas. Durante dos años viajaron por el mundo (recorrieron más de 20 países), estudiaron y probaron muchísimos platos de cada ciudad. 

Conocen a fondo estas culturas, tanto la japonesa como la coreana, se animan con propuestas bien distintas y logran -por originales, por genuinos- la aceptación del público cordobés, cada vez más dispuesto a probar estos sabores, a valorar el trabajo y a viajar por culturas milenarias a través de los sentidos.

Podés escuchar la columna que hicimos sobre este tema con Notify acá:

 

 

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