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Recorrido por el Mercado de Abasto de Córdoba

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Por: Violeta Brodsky

Son las 3 de la tarde de un martes de marzo y el calor del cemento rebota en las piernas. Filas de camionetas cargan y descargan frutas y verduras e imponen el ritmo acelerado del mercado más grande a la ciudad. Su meta diaria: abastecer a las verdulerías, mercados, despensas y restaurantes de todas las localidades de la provincia de Córdoba. También a otras provincias como La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero y La Pampa.

 

 

Recorrer el Mercado de Abasto de punta a punta como visitantes puede llevarnos unas tres horas, a la velocidad permanente de los miles de estímulos que propone este lugar. Pasillos amplios y altos para caminar, puestos de ambos lados, voces que gritan ofertas, changarines cargando carros repletos (a los que hay que estar atentos de esquivar), colores vibrantes de frutas y verduras de estación, maples apilados de huevos que podrían ser mil, cantidades exuberantes de productos. Entre tanta vorágine los puesteros, planilla en mano y lapicera en oreja, se toman el tiempo de explicar origen de cada cajón, precios, nombres de productos.

Si uno está decidido a comprar al por mayor el Mercado de Abasto es el lugar ideal. Los precios varían según calidad y origen como también por la cantidad a comprar. Aprovechando la visita, y estos precios tentadores, volví con una bolsa de 10 paltas chilenas por $400 y dos bolsas de carbón de quebracho a $100 cada una. Sin embargo, en la mayoría de los puestos la venta es por cajón.

Además, el que quiera sorprender con una comida, puede ir a averiguar y seguramente conseguir aquellos productos que no se consiguen fácilmente en la ciudad como Pak Choi, chile árbol, ajíes, kale, lemon grass o bamia. Al ser menos masivos, el comerciante los ofrece al por menor.

 

 

El Mercado de Abasto esta compuesto por seis alas para operadores permanentes, cuatro alas para productores del cinturón verde, dos para depósitos y cámaras frigoríficas y ocho núcleos de servicios. Todas estas alas forman un octágono, con una arquitectura similar a la una terminal. Conecta cada ala un café con pocas mesas que los trabajadores utilizan como pausa y recarga de energía para continuar. Afuera, la carga y descarga de camiones y más allá del predio, saliendo a la ruta, locales y distribuidoras con productos de almacén a precios imbatibles.

Trabajan alrededor de 350 personas y atienden un promedio de 2 mil compradores que ingresan a diario. Mueve un total 300 mil toneladas anuales de frutas y hortalizas y ofrece todo lo que luego, en los locales diarios podemos encontrar. Su clientela grande son los verduleros pero también nos encontramos con chefs reconocidos que buscan productos frescos para su menú semanal. La oferta del mercado por estación y precio guiará esta elección y los puesteros saben asesorar ya que entienden este negocio a la perfección.

Es difícil dimensionar aquel tamaño de estructura sin estar allí, recorriendo de punta a punta este lugar. Solía estar ubicado en el centro de Córdoba hasta que, en 1988, quedó atrapado por el crecimiento urbano y ante la necesidad de mayor espacio y comodidad en la circulación, se mudó al actual predio, ubicado a ocho kilómetros del centro, en las afueras de la circunvalación por la ruta N° 19 para San Francisco.

 

 

 

Este Mercado abre los lunes por la mañana de 6 a 12 horas y de martes a viernes por la tarde de 13.30 a 19.30 horas. Es ideal para emprendedores gastronómicos en busca de precio, cantidad y calidad y a su vez, visita obligada de muchos comerciantes de la ciudad. Más allá de ello, es interesante ver desde adentro la dinámica del mercado más grande de la ciudad, lugar donde confluye la cadena frutihortícola desde el productor, importador, vendedor, distribuidor hasta consumidor final.

 

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